sábado, 30 de abril de 2011

Límites

¿Dónde está la felicidad?
¿Qué es ese monstruo?
¿Adónde fue el deseo?
¿Dónde está el amor?
¿Dónde la utopía?

¡Vamos, despierta!

Levántate amor,
que todo está ocurriendo
mientras tú, en tu neurosis,
apenas te das cuenta.
La circunstancia te comprende,
pero tejes un miedo interminable
donde tú te desanudas fácilmente.

Vamos, alienta.
Recoge ya tus osadías,
aunque no sirvan de nada.
Repara en la alegría leve
incongruente, involuntaria.
Lánzate al abismo inevitable
que propone la existencia.

Y traspasa el pánico al caer,
el amor, el dolor y el todo.
La utopía, inalcanzable,
está en el fondo.

Los límites dibujan el infinito,
porque lo anhelan.
Dibuja tus límites.
Inventa.

Y, bien despierta,
sólo entonces, sigue soñando.
Sueña.

martes, 19 de abril de 2011

Estoy tras el borde de las cosas, así
estoy tras el borde de la vida, casi viva,
o demasiado viva,
demasiado adentro.

Mis manos, definitivamente escriben
lo que no pueden tocar.
Pero yo estoy tras el borde de lo escrito,
mucho más lejos.

Y me pregunto qué elemento,
experiencia o argumento
me lleva, a mí hacia este abismo
de palabras imprecisas
y verdades como duelos,
a ti, hacia la tierra que pisas
donde el árbol de la vida
te asegura el cielo.

Siendo tú y yo casi lo mismo,
recipiente de agua
o fábrica de sueños.

lunes, 4 de abril de 2011

Se queda la emoción en punto muerto
cuando el mundo te atraviesa sin rozarte,
y los sueños te arañan con desgana
el placer como ojo invidente.
Y el amor se te muere al alcanzarse.
Y estás contigo a solas, sin ser nadie
y a nadie puedes reclarmarle
no haberte erigido desde siempre
como el centro de tu sur y de tu norte.