Ese tesoro escurridizo
brillante como un relámpago,
ese dios inalcanzable que todo lo promete:
Libertad tan deseable,
no es más que un artificio.
La serenidad impermeable,
la paz embriagadora,
la quietud imperturbable
no nos pertenecen.
Vivir es un destello de ilusiones,
sumisión irremediable,
que somos un abismo de emociones
cambiando a cada instante.
Ni tú ni yo,
ni el más capaz entre los hombres
ha tenido entre las manos
la belleza más pura, sin mancharse.
la belleza más pura, sin mancharse.
Ni tú ni yo, ni jamás nadie,
abrazaremos verdad tan absoluta
que no pueda cuestionarse.
Pero aún queda un clavo
para que te quemes y te agarres,
la mentira o el engaño
como ciencia o disparate.
Pero aún queda un clavo
para que te quemes y te agarres,
la mentira o el engaño
como ciencia o disparate.
No hay comentarios:
Publicar un comentario