¿Qué fue de aquellos años olvidados
de sol ardiente y golosina,
de lengua atada a la certeza,
de calle, sueño y rebeldía?
¿Qué, de aquél insomnio frecuentado
por besos llenos de osadía,
en noche ingente de quimera
de sangre, luna y alegría?
¿Di yo, aquellos pasos en tu nombre
aquél invierno sin pecado,
echando un pulso a la tristeza
jugando a muerte por la vida?
¿Fue mío, aquél amor, en todas partes
de manos libres e insurrectas,
los ojos limpios sin engaño,
aquél placer por cada herida?
¿Qué fue, de aquellos años secuestrados
por esta mente fraudulenta,
que sufre absurda miopía?